Sobre la prehistoria analógica, los fósiles y el progreso


“Hoy las manos todavía tipean los teclados, pero es muy probable que pronto ese gesto termine dispensándose, para ingresar en un terreno cada vez más alejado de aquellos narradores orientales que también eran juzgados por su esmero caligráfico.  Porque el teclado, una interfase poco amigable para los parámetros actuales, remite a la prehistoria analógica de las máquinas de escribir y parece condenada fácilmente a la extinción. De hecho, tanto en las computadoras como en los demás dispositivos de comunicación e información que hoy usamos con tanta asiduidad, ya se percibe un movimiento hacia el abandono de esta especie de fósil de la escritura mecánica. Esa tendencia se apoya en el perfeccionamiento de las interfases de voz, por ejemplo, cuyas primeras versiones ya están disponibles en el mercado hace algún tiempo: esos dispositivo utilizan una herramienta de software capaz de reconocer los sonidos de la voz del usuario, digitalizándo los fonemas para transformarlos en letras escritas. De esta manera, se evita la necesidad de tipear el texto letra por letra presionando las teclas con los dedos. Entonces todo ocurre en la pantalla, y el relato deviene enteramente audiovisual”  (SIBILIA, P. La intimidad como espectáculo, páginas 170 y 171)

La aparente supresión de los teclados traerá consecuencias personales y sociales ineludibles. En mi fuero interno, deberé desempolvar mi función adaptativa (propia de mi especie, aunque de dificil implementación!). La repercusión comunitaria supondrá impostergables cambios lingüísticos. Será erróneo decir “escribió un libro” y deberán usarse otros verbos que otrora resultarían fatales y hasta risibles: “dictó un libro”, “profirió un libro”, “exteriorizó un libro” o “silabeó un libro”. ¿Chocante, no?

¿Por qué todo es cada vez menos corpóreo y más inmaterial? La ruptura que supuso la digitalización generó una sensación: que el estadio analógico (la foto de papel, el CD, el manuscrito, el libro o el diario) era inferior.

Dicen que lo espiritual es más perfecto porque la materia es perecedera. Personalmente creo necesitar aún de algún asidero. ¿Se trata de aspirar a lo mejor o de un capricho, un aburrimiento cíclico, una obligación de crear nuevos nichos comerciales, encubiertos en aparentes progresos técnicos?

Anuncios

Un comentario en “Sobre la prehistoria analógica, los fósiles y el progreso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s